martes, 11 de marzo de 2014

Básicos: Crema catalana

La crema catalana (conocida también como crema quemada o, en Cataluña, simplemente crema) es un postre muy típico de la cocina catalana, que se remonta al año 1324, y que consiste en una crema pastelera con base en yema de huevo que se suele cubrir con una capa de azúcar caramelizado en su superficie para aportar un contraste crujiente. Se come durante todo el año pero es costumbre el día de San José, celebrado el 19 de marzo. Hasta hace poco era, en general, un postre de fiestas.


Ingredientes (para 4 personas):

- 1 litro de leche
- 4 yemas de huevo
- 2 cucharadas de maicena
- 1 canela en rama
- 200 gr. azúcar
- 1 corteza de limón


Elaboración:

 Separamos una taza de leche. Ponemos el resto a calentar, con la rama de canela y la corteza de limón, teniendo cuidado de que no hierva. En otra cazuela, batimos las yemas de huevo con el azúcar. Es importante que queden bien mezcladas. Cuando las yemas hayan adquirido una textura espumosa, añadimos la maicena, la leche de la taza y volvemos a batir.Ponemos a fuego medio y poco a poco vamos añadiendo el resto de la leche (que no debe de estar demasiado caliente). Continuamos removiendo teniendo cuidado de que la mezcla no rompa a hervir. Cuando la crema comience a espesar, apartamos del fuego y continuamos removiendo durante otro minuto. Repartimos en cazuelitas o cuencos individuales y dejamos que reposen durante media hora. En este punto, es recomendable meter los cuencos durante un par de horas a la nevera para que la crema termine de espesar al enfriarse. Cuando vayamos a servirlas, espolvoreamos azúcar por encima de la crema y quemamos para conseguir esa capa crujiente que caracteriza a la crema catalana y que nos ofrece ese contraste tan fabuloso entre el caramelo y la crema.


Nota:

Para quemar el azúcar, antes se utilizaban unos quemadores especiales para este postre, que se ponían a calentar en el fuego y luego se colocaban sobre la capa de azúcar, quemándolo. Hoy en día, las cocinas de inducción y las vitrocerámicas hacen imposible su uso, así que si tienes cocina de butano y quieres probarlas, estás de suerte. Yo recomiendo utilizar un sopletes de cocina, que es un utensilio muy fácil de utilizar y muy útil, no solo para muchos postres sino también para infinidad de aperitivos y otros platos.


Fuentes:

Wikipedia
Un par de huevos