miércoles, 25 de septiembre de 2013

Receta del día: Cabello de ángel

Hoy vamos a hablar de otro de los básicos en repostería: el cabello de ángel de Cocinando con Gonzailde. Una receta fácil y muy útil para una gran inmensidad de dulces y pasteles.

Ingredientes:

- 1 calabaza (cidra cayote)
- 1 palo de canela
- 2 lascas de piel de limón
- azúcar (depende del peso de la pulpa de la calabaza ya cocida y escurrida según se indica en el proceso de elaboración)
- frascos de cristal previamente hervidos y escurridos para esterilizarlos


Elaboración:

Se parte en 4 trozos la calabaza  y se cuece con agua en la olla rápida durante 15 minutos. Retiramos del agua caliente y los sumergimos en un recipiente con agua fría y bajo el chorro del grifo se quitan las semillas y  los hilos más gruesos en los que están sujetas.

Una vez retiradas todas las pepitas y con ayuda de una cuchara se va quitando toda la pulpa que está todavía pegada a la piel (saldrá con facilidad).

Se vuelve a meter en agua fría frotando bien entre los dedos todas las hebras para que se suelten bien y se van echando en un escurridor reservándolas hasta que quedan bien escurridas. Podemos apurar este paso apretándolas bien  para que escurran antes todo el agua.

Se hace un almíbar con 750 grs. de azúcar y 1/4 litro de agua por cada 500 grs. de hebras escurridas, agregándole las lascas de piel de limón y el palo de canela, cuando comienza a espumar se agrega el cabello que ya estará bien escurrido y se retira el limón y la canela.

Se deja que cueza a fuego lento durante 40 minutos aproximadamente removiendo de vez en cuando para que no se pegue (no es necesario estar revolviendo continuamente, con darle una vuelta cada 5 o 6 minutos es suficiente) hasta que se consiga la textura al gusto de cada uno.

Una vez obtenido el punto de cabello a nuestro gusto se va metiendo en los frascos que ya tenemos esterilizados, llenándolos bien hasta el borde.

Cuando ya está frío el cabello se sellan los frascos con papel de cocina (yo uso el plástico pero el papel de horno también vale pero hay que recortar círculos del tamaño de la boca de recipiente) y se cierran bien con las tapas.


Nota:

 Desde que me enseñaron este sistema no he vuelto a hacer la otra receta que tenía que era bastante más engorrosa y el resultado es aún mejor que la que lleva varios hervores.
Una vez cerrados los frascos no los vuelvo a hervir. El azúcar es un excelente conservante y no hay que realizar el proceso del vacío.
Si eres capaz de no tirarte a él de cabeza, te puede durar bastante tiempo, yo lo hago una vez al año y se mantiene en perfecto estado sin necesidad de tenerlo en la nevera, eso sí, una vez abierto lo guardaremos en el frigo como hacemos con todas las demás conservas.
Está muy bueno simplemente entre dos láminas de hojaldre estirado y horneado o rellenando una masa de empanada pero mi consejo es hacer una buena Angélica y recién sacada del horno, despacharla tranquilamente con una copa de cava o un chupito de licor de hierbas, para amenizar una buena sobremesa.