Si os gusta el queso y la canela esta tarta os va a encantar: tarta de queso y canela a manos de Todos a Comer. Sencilla y ligera, ideal para sorprender en el día de madre :)
Ingredientes:
- 750 ml. de leche.
- 250 gr. de queso mascarpone.
- 1 ramita de canela.
- 125 gr. de azúcar.
- 1 sobre de cuajada.
- Galletas napolitanas.
- Canela en polvo para decorar.
Elaboración:
Pon a calentar la leche –menos un vasito- con la ramita de canela a fuego medio- alto. Echa el sobre de cuajada en el vaso de leche que has reservado y mezcla bien hasta que se disuelva por completo. Cuando la leche comience a hervir, retírala del fuego, saca la ramita de canela y añade el vaso de leche con la cuajada que tienes reservado. Vuelve a poner la cazuela al fuego y remueve todo bien con una cuchara de madera o con una varilla. Baja el fuego y, a partir de ahora, cocina la crema a fuego bajo. Echa el azúcar y continúa removiendo la mezcla durante unos minutos más. Después, incorpora el queso de untar y mezcla bien hasta que el queso quede totalmente integrado en la mezcla. Nosotros hemos utilizado queso mascarpone, ya que es un tipo de queso muy cremoso, perfecto para este tipo de tartas. Pero también se puede usar queso de untar normal y se consigue una tarta deliciosa. Remueve de vez en cuando la mezcla para que no se pegue y, cuando comience a hervir, retírala del fuego. Déjala templar mientras montas la base de la tarta.
Distribuye las galletas napolitanas por la base, de forma que la cubran por completo. Moja las galletas con un poco de la crema de la tarta para que se empapen y al echar el resto de la crema no floten. Cubre las galletas con la mitad de la crema de queso y coloca otra capa de galletas napolitanas sobre ella. Vuelve a empapar las galletas y, a continuación, vierte el resto de la crema de queso sobre esta nueva capa de galletas. Deja enfriar la tarta unas horas para que cuaje por completo. Lo ideal es tomarla de un día para otro. En el momento de tomarla, espolvorea canela en polvo sobre la superficie de la tarta. Para esto puedes ayudarte de un colador. Desmolda la tarta y decórala con unas ramitas de canela. Sírvela bien fría y… ¡Todos a Comer!
miércoles, 30 de abril de 2014
martes, 29 de abril de 2014
Receta del día: Natillas de chocolate blanco
La propuesta de hoy está pensada para el día de la madre. Una receta sencilla a la vez que deliciosa y con una presentación en forma de flor: Natillas de chocolate blanco de manos de la Cucharina mágica. Un dulce sorpresa :)
Ingredientes (para 4 personas):
- 7 yemas de huevo
- 40 g azúcar
- 1 cucharada de postre de azúcar avainillado
- 220 g de chocolate blanco
- 250 g de nata 35%
- 250 g de leche entera
- 8 hojas de gelatina
- 1 cucharada de postre de maizena
- Bolitas de chocolate para adornar (opcional)
Elaboración:
Batimos las yemas con el azúcar. Disolvemos la maizena en la leche y la añadimos con la nata a las yemas.Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua.
Ponemos a calentar la mezcla, a la que añadimos el chocolate en trozos, sin parar de revolver. Cuando comience a hervir, lo dejamos 1 minuto, sin parar de revolver, y retiramos.Añadimos las hojas de gelatina bien escurridas y revolvemos para que deshagan.Ponemos la mezcla en unos moldes (en mi caso de silicona) y dejamos en el frigorífico durante 4 horas. Desmoldamos, adornamos con las bolitas de chocolate y servimos.
Nota:
Como os dije, podéis darle dos texturas diferentes, como crema, tipo natilla de toda la vida, o poniendo gelatina y usando moldes y haciendo formas con las natillas, como si fuera un flan.
Podéis usar otro tipo de chocolate, como el chocolate con leche.
Si os gusta la canela, podéis echar media cucharadita en la leche.
Este postre admite congelación. Las claras las podéis congelar para otro postre, aquí no se tira nada ;-)
Ingredientes (para 4 personas):
- 7 yemas de huevo
- 40 g azúcar
- 1 cucharada de postre de azúcar avainillado
- 220 g de chocolate blanco
- 250 g de nata 35%
- 250 g de leche entera
- 8 hojas de gelatina
- 1 cucharada de postre de maizena
- Bolitas de chocolate para adornar (opcional)
Elaboración:
Batimos las yemas con el azúcar. Disolvemos la maizena en la leche y la añadimos con la nata a las yemas.Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua.
Ponemos a calentar la mezcla, a la que añadimos el chocolate en trozos, sin parar de revolver. Cuando comience a hervir, lo dejamos 1 minuto, sin parar de revolver, y retiramos.Añadimos las hojas de gelatina bien escurridas y revolvemos para que deshagan.Ponemos la mezcla en unos moldes (en mi caso de silicona) y dejamos en el frigorífico durante 4 horas. Desmoldamos, adornamos con las bolitas de chocolate y servimos.
Nota:
Como os dije, podéis darle dos texturas diferentes, como crema, tipo natilla de toda la vida, o poniendo gelatina y usando moldes y haciendo formas con las natillas, como si fuera un flan.
Podéis usar otro tipo de chocolate, como el chocolate con leche.
Si os gusta la canela, podéis echar media cucharadita en la leche.
Este postre admite congelación. Las claras las podéis congelar para otro postre, aquí no se tira nada ;-)
lunes, 28 de abril de 2014
Receta del día: Galette de fresas
Esta última semana de abril vamos a despedir el mes con esta sencillísima, rústica y riquísima: Galette de fresas de manos de Gastronomía y Cía. Un postre rico y lleno de vitaminas :)
Ingredientes:
Para la masa:
- 160 gramos de harina
- 2 cucharadas soperas de azúcar
- 1/2 cucharada de café de sal
- 80 gramos de mantequilla fría
- 2-3 cucharadas soperas de agua fría (si fuera necesario)
Para el relleno:
- 20 gramos aprox. de copos de avena
- 300-350 gramos de fresas limpias
- 3-4 cucharadas soperas de azúcar demerara
Otros ingredientes:
- 2 cucharadas soperas de leche o un poco de huevo batido para pintar la masa
- 1 cucharada sopera de azúcar demerara
Elaboración:
Para empezar prepara la masa, pon en un cuenco la harina, el azúcar y la sal. Mezcla y a continuación corta la mantequilla recién sacada del frigorífico en dados e incorpórala.
Mezcla con las yemas de los dedos como cuando haces la masa quebrada, no hay que amasar mucho, simplemente unir. Si es necesario, añade el agua para que la masa se amalgame y sea maleable. Forma una bola, envuélvela en film transparente y déjala reposar en el frigorífico hasta que esté más fuerte. Esta masa también puedes hacerla con Thermomix.
Retira la masa del frigorífico y colócala entre dos hojas de papel vegetal (o teflón, silpat, film transparente…), estírala con el rodillo dándole forma redonda y bien fina. Vuelve a dejarla reposar en el frigorífico para que se endurezca un poco de nuevo.
Mientras tanto prepara las fresas, lávalas bien y corta el pedúnculo. A continuación córtalas en trocitos y añade el azúcar demerara, mezcla bien.
Retira la masa del frigorífico y ponla en la bandeja del horno sobre papel vegetal. pon en el centro los copos de avena dejando libres los bordes, unos dos dedos, porque esa parte de masa se doblará sobre la fruta. La avena la ponemos para que absorba el jugo que pueden desprender las fresas en el horneado y evitar así que la masa quede blanda. También se puede poner harina, galletas molidas, pan rallado… prueba con la avena.
Coloca las fresas sobre la avena y dobla la masa de forma que cubra parte de la fruta. A continuación pincélala con la leche o con el huevo batido y espolvorea el resto de azúcar demerara sobre la masa, quedará adherida.
Introduce la galette en el horno precalentado a 200º C con calor arriba y abajo, hornéala durante 22-25 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Cuanto retires la tarta del horno, pásala con cuidado a una rejilla para que se enfríe, así mantendrás la base crujiente.
Sirve la Galette de fresas en un pie de tarta o en una bandeja, córtala en la mesa para que primero luzca entera, a veces al cortarla puede desmoronarse la fruta. Puedes servir la tarta sola o con un poco de nata, de yogur, de crema fresca, de helado… ¡buen provecho!
Ingredientes:
Para la masa:
- 160 gramos de harina
- 2 cucharadas soperas de azúcar
- 1/2 cucharada de café de sal
- 80 gramos de mantequilla fría
- 2-3 cucharadas soperas de agua fría (si fuera necesario)
Para el relleno:
- 20 gramos aprox. de copos de avena
- 300-350 gramos de fresas limpias
- 3-4 cucharadas soperas de azúcar demerara
Otros ingredientes:
- 2 cucharadas soperas de leche o un poco de huevo batido para pintar la masa
- 1 cucharada sopera de azúcar demerara
Elaboración:
Para empezar prepara la masa, pon en un cuenco la harina, el azúcar y la sal. Mezcla y a continuación corta la mantequilla recién sacada del frigorífico en dados e incorpórala.
Mezcla con las yemas de los dedos como cuando haces la masa quebrada, no hay que amasar mucho, simplemente unir. Si es necesario, añade el agua para que la masa se amalgame y sea maleable. Forma una bola, envuélvela en film transparente y déjala reposar en el frigorífico hasta que esté más fuerte. Esta masa también puedes hacerla con Thermomix.
Retira la masa del frigorífico y colócala entre dos hojas de papel vegetal (o teflón, silpat, film transparente…), estírala con el rodillo dándole forma redonda y bien fina. Vuelve a dejarla reposar en el frigorífico para que se endurezca un poco de nuevo.
Mientras tanto prepara las fresas, lávalas bien y corta el pedúnculo. A continuación córtalas en trocitos y añade el azúcar demerara, mezcla bien.
Retira la masa del frigorífico y ponla en la bandeja del horno sobre papel vegetal. pon en el centro los copos de avena dejando libres los bordes, unos dos dedos, porque esa parte de masa se doblará sobre la fruta. La avena la ponemos para que absorba el jugo que pueden desprender las fresas en el horneado y evitar así que la masa quede blanda. También se puede poner harina, galletas molidas, pan rallado… prueba con la avena.
Coloca las fresas sobre la avena y dobla la masa de forma que cubra parte de la fruta. A continuación pincélala con la leche o con el huevo batido y espolvorea el resto de azúcar demerara sobre la masa, quedará adherida.
Introduce la galette en el horno precalentado a 200º C con calor arriba y abajo, hornéala durante 22-25 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Cuanto retires la tarta del horno, pásala con cuidado a una rejilla para que se enfríe, así mantendrás la base crujiente.
Sirve la Galette de fresas en un pie de tarta o en una bandeja, córtala en la mesa para que primero luzca entera, a veces al cortarla puede desmoronarse la fruta. Puedes servir la tarta sola o con un poco de nata, de yogur, de crema fresca, de helado… ¡buen provecho!
jueves, 24 de abril de 2014
Básicos de repostería: azúcar demerara
Hoy vamos a hablar a un azúcar muy especial: el azúcar demerara, genuino por su sabor y propiedades :)
El azúcar demerara es un azúcar moreno, es decir, sin refinar. Se presenta con un color amarillo dorado y cristales grandes y crujientes. Debe su nombre a una región de Guyana, Demerara, que fue donde se inició la producción y comercialización de este tipo de azúcar.
El azúcar demerara, igual que el azúcar moscabado o moscovado, se obtiene de la caña de azúcar pero en un proceso anterior. Es mucho más sabroso y nutritivo que cualquier azúcar refinado, incluyendo los azúcares morenos que han pasado por el proceso de refinamiento.
Como ya os comentamos en otras ocasiones, en el mercado hay azúcar moreno que en realidad es azúcar refinado que se ha ‘pintado’ con un poco de jarabe o melaza para darle color, pero ni proporciona el sabor complejo del verdadero azúcar moreno, ni aporta los nutrientes de la melaza, entre los que se encuentran minerales como el hierro, el potasio, el magnesio o el calcio.
Un buen azúcar demerara puede dejar su color en los alimentos en los que se disuelve, es crujiente, y según las elaboraciones reposteras en las que se incluya continuará proporcionando esta textura.
El precio de este azúcar es superior a otros azúcares debido a su calidad y sus cualidades, no es fácil de encontrar si no es en tiendas especializadas, tiendas gourmet, herboristerías… sea para la elaboración de dulces caseros o simplemente para endulzar nuestras bebidas o yogures, el azúcar demerara nos encanta.
Fuente: Gastronomía y Cía
El azúcar demerara es un azúcar moreno, es decir, sin refinar. Se presenta con un color amarillo dorado y cristales grandes y crujientes. Debe su nombre a una región de Guyana, Demerara, que fue donde se inició la producción y comercialización de este tipo de azúcar.
El azúcar demerara, igual que el azúcar moscabado o moscovado, se obtiene de la caña de azúcar pero en un proceso anterior. Es mucho más sabroso y nutritivo que cualquier azúcar refinado, incluyendo los azúcares morenos que han pasado por el proceso de refinamiento.
Como ya os comentamos en otras ocasiones, en el mercado hay azúcar moreno que en realidad es azúcar refinado que se ha ‘pintado’ con un poco de jarabe o melaza para darle color, pero ni proporciona el sabor complejo del verdadero azúcar moreno, ni aporta los nutrientes de la melaza, entre los que se encuentran minerales como el hierro, el potasio, el magnesio o el calcio.
Un buen azúcar demerara puede dejar su color en los alimentos en los que se disuelve, es crujiente, y según las elaboraciones reposteras en las que se incluya continuará proporcionando esta textura.
El precio de este azúcar es superior a otros azúcares debido a su calidad y sus cualidades, no es fácil de encontrar si no es en tiendas especializadas, tiendas gourmet, herboristerías… sea para la elaboración de dulces caseros o simplemente para endulzar nuestras bebidas o yogures, el azúcar demerara nos encanta.
Fuente: Gastronomía y Cía
miércoles, 23 de abril de 2014
Receta del día: Bombones rosa de San Jorge
Hoy, 23 de Abril, es Sant Jordi/San Jorge, patrón de Cataluña. Cuenta la leyenda que fue el único que fue capaz de matar el dragón y salvar a la princesa, terminando con el miedo y el dolor que causaba las fechorías de tan tremendo animal. En el lugar donde se vertió la sangre del dragón creció un rosal de rosas rojas. Así que la rosa roja es su símbolo y lo entregan los enamorados a su enamoradas en símbolo de amor.
Así que, hoy vamos a hacer que las rojas rosas broten de nuevo con esta receta de rosas rojas de mousse de chocolate para Sant Jordi, a manos de Dulce de Limón. ¡Un bocado de leyenda en la mesa!
Ingredientes:
Para la mousse:
- 200 gr de chocolate negro de cobertura, con un mínimo del 70% de sólidos de cacao
- 160 ml de agua
- 20 ml de licor Triple Seco
Para los bombones:
- 100 gr de chocolate negro de cobertura
- 150 gr de chocolate blanco
Elaboración:
Empezamos con la mousse. Hice la receta entera, pero ya os aviso que me ha sobrado un montón, así que podéis hacer la mitad. Yo la hice toda y he guardado el resto en un recipiente hermético.
Antes que nada ponemos un bol con cubitos de hielo y agua y dentro de él otro en el que montaremos el chocolate. Preparamos también la batidora de mano con el accesorio de varillas.
Para prepararla ponemos en un cazo los líquidos y el chocolate troceado. Lo ponemos en un cazo a fuego muy bajo y vamos removiendo con una paletina de silicona hasta que se haya fundido totalmente. En ese momento lo llevamos al bol que hay dentro del agua con hielo y batimos con el batidor de varillas a velocidad media. Salpicará un poco pero no importa. El resultado vale la pena :)
Bombones rosa de mousse de chocolate
Alucinaréis cuando veáis que al poco de estar batiendo empieza a tomar la textura de mousse. Desde entonces es todo muy rápido y debéis parar cuando veáis que la textura es la deseada.
Lo podéis reservar hasta que vayáis a hacer los bombones.
Para ello lo que vamos a hacer es derretir el chocolate del color de los bombones que vayamos a hacer en cada momento. Bañamos los moldes con el chocolate y los giramos sobre una rejilla con un recipiente debajo. Con ello conseguiremos hacer las paredes del bombón. Los dejamos un par de minutos y los llevamos luego a la nevera a enfriar.
Bombones rosa de mousse de chocolate
Una vez fríos los rellenamos con la mousse y los tapamos con más chocolate para hacerles la base, y los volvemos a llevar a la nevera.
Haremos este proceso con todos, con el chocolate blanco y con el negro, y cuando vayamos a hacer los rojos añadiremos al chocolate derretido media cucharadita de colorante rojo en gel.
Nota:
Para que el chocolate blanco no se enfríe cuando le vayáis a poner el colorante, si es en gel, calentad un poco la cuchara mojándola, por ejemplo, con agua caliente. Así no habrá contraste de temperaturas entre el chocolate y el colorante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




