Repasando los dulces de navidad , no podemos pasar por alto estas delicias: Glorias de navidad de Gastronomía y Cía. ¡Gloriosas! (como su nombre indica) :P
Ingredientes:
Para el mazapán:
- 450 gramos de azúcar glas
- 450 gramos de almendra molida
- 70 gramos de clara de huevo
- ralladura de naranja (también puedes ponerla de limón)
- esencia de vainilla.
Para las yemas cocidas:
- 5 yemas de huevo
- 5 cucharadas sopera de azúcar
Para el glaseado:
- 1 clara de huevo, azúcar glas
- unas gotas de zumo de limón
Elaboración:
Para hacer el mazapán:
Mezcla el azúcar, la almendra, la piel rallada y después incorpora la esencia de vainilla y la clara de huevo, mezcla bien y amasa hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y tengas una masa maleable, que se puede desmigar pero se pega fácilmente. Haz una bola con el mazapán y envuélvelo en film transparente, déjalo reposar en el frigorífico hasta el día siguiente.
Para hacer la yema cocida:
Ponlas en un cuenco con el azúcar, bate con un tenedor e introduce en el microondas durante un minuto a máxima potencia, saca el recipiente, bate de nuevo las yemas y vuelve a cocer en el microondas otro minuto o hasta que las yemas estén bien cocidas, después deja enfriar.
Para hacer las Glorias:
Extiende 300 gramos de mazapán como puedes ver en la galería de imágenes, debe quedar un rectángulo. Pon en el centro la yema cocida que hará de relleno y enrolla el mazapán formando un cilindro y trabajando las grietas que puedan hacerse. Cuando tengas un cilindro de mazapán bien sellado, córtalo en porciones y ponlo en la bandeja del horno cubierta con tela de cocción. Nosotros no lo hemos hecho, pero recomendamos darle un corta cocción en el horno antes de poner el glaseado, para que se doren ligeramente.
Para el glaseado:
Prepara el glaseado con la clara de huevo, unas gotas de zumo de limón y el azúcar glas que admita, bate enérgicamente hasta que obtengas una crema blanca, suave y brillante. Pinta las Glorias de Navidad e introdúcelas en el horno precalentado a 100-120º C hasta que el glaseado se seque, no debe tomar color.
Después deja enfriar el dulce y ya lo tendrás listo para deleitar a tus comensales. Si preparas las Glorias con anterioridad, resérvalas en el frigorífico en un recipiente bien cerrado.
Nota:
Si quieres hacer este dulce de Navidad sólo debes tener en cuenta prepararlo al menos un día antes, pues el mazapán estará mucho mejor si lo dejas reposar de un día para otro. Con los ingredientes que os ponemos os sobrará mazapán que podréis hornear haciendo figuritas previamente o utilizarlo en otros postres.
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viernes, 13 de diciembre de 2013
viernes, 30 de noviembre de 2012
Alfajor: qué es y cómo hacerlo
En España, el alfajor es un dulce de la repostería española, es una variedad de dulce típicamente navideño, propio de la cocina andaluza así como también de Murcia. Suele estar realizado a partir de una pasta de almendras, nueces y miel, al igual que muchos otros dulces tradicionales como el turrón o el mazapán. Puede ser en forma de cilindro compacto hecho con la masa aglomerada con pan rallado, o bien con la pasta de miel como relleno entre obleas de harina de trigo. Su aspecto es similar a los macarons. Se trata de una golosina originaria de la gastronomía del Al-Ándalus. Su nombre proviene del hispano-árabe al-hasú que significa 'el relleno'
Ingredientes:
Para la masa:
- 200 gr. de manteca tipo pomada
- 200 gr. de harina común
- 300 gr. de maizena
- 1/2 cucharadita. de bicarbonato
- 2 cucharaditas.al ras de levadura royal
- 150 gr. de azúcar
- 3 yemas
- 1 cucharada. de coñac
- 1 cucharadita. de esencia de vainilla
- 1 cucharadita. llena de ralladura de limon
Para el relleno:
- Dulce de leche repostero
- Coco rallado
Elaboración:
Tamizar la harina, la maizena, el bicarbonato y la levadura royal . Reservar.
En un bol batir la manteca blanda (no derretida) con el azúcar. agregar las yemas de a una, mezclando bien cada vez, luego agregar el coñac, la esencia y la ralladura de limón mezclar bien. Incorporar poco a poco los secos tamizados mientras unimos con nuestras manos. Volcar todo sobre la mesa y trabajar hasta unir todo. Estirar la masa sobre la mesa enharinada y dejarla de 1/2 cm. de espesor, cortar medallones de unos 4 cm. de diámetro.
colocarlos en placas sin enmantecar y cocinar en horno medio precalentado bajo durante unos 10 a 15 minutos depende del horno, deben quedar cocidos pero apenas dorados en la base. Retirar de la placa con mucho cuidado y dejar enfriar .
Formar los alfajores uniendo dos tapitas con dulce de leche , presionar apenas , pintar los bordes con dulce de leche ( con ayuda de un cuchillito) y luego hacerlos rodar por coco rallado .
Notas:
Recuerden utilizar la manteca tipo pomada, es importante para que luego la masa tenga la suficiente humedad como para absorber todos los secos.
Lo más importante para el éxito de estos alfajores es que la cocción debe ser baja, las tapas deben quedar blancas y secas, no crocantes; se debe deshacer en la boca.
En el caso que la masa quede muy pero muy seca y se complique unirla, agrega un poco de claras sobrantes.
Retirar las tapas de la placa sin dejarlas enfriar con ayuda de una espátula, es importante, sino despegarlas será misión imposible.
¡¡¡Ojo!!! el dulce de leche debe ser repostero para lograr que los alfajores estén bien armados.
Los alfajores logran una mejor textura armados de un día para otro.
Fuente: Wikipedia
Mis recetas
jueves, 29 de noviembre de 2012
Panettone: qué es y cómo hacerlo
El panettone es un postre de Navidad típico de Italia, concretamente de Milán, hecho con una masa de tipo brioche, pasas y frutas confitadas. El panettone se consume de diferentes maneras, para el desayuno o como postre navideño al final de la comida. En algunos países se sirve tostado, y se unta con mermeladas.
Sin duda merece la pena conocer la receta de esta delicia de repostería ¿Os animáis a prepararlo? Vuestra familia se pondrá de lo más contenta… :)
Ingredientes:
- 40 g de levadura de panadero
- 125 g de azúcar
- 1/8 de litro de leche tibia
- 100 g de pasas
- 4 yemas
- 500 g de harina
- 1 cucharada de azúcar vainillada
- la corteza rallada de un limón
- 1/2 cucharadita de sal
- 125 g de mantequilla blanda
- 100 g limón y 100 g.de naranja confitados y troceados
- 50 g de almendras picadas
Elaboración:
Desmenuzar la levadura en trozos y disolverla en la leche y una cucharada de azúcar, tapar y dejar reposar 5 minutos para que suba.
Amasar la harina con la mezcla de levadura, el resto del azúcar, las yemas, el azúcar vainillado, la corteza de limón rallada y la sal. Añadir la mantequilla y volver a amasar la pasta otros 5 minutos, echando un poco más de harina si fuera necesario. Dejar subir durante 30 minutos en reposo.
Lavar las pasas con agua caliente, secarlas y junto con las almendras y el limón y la naranja confitados, amasarlo con la pasta anterior. Dejar subir 20 minutos en reposo tapado.
Untar el molde con mantequilla y echar la pasta en el molde dejando reposar otros 10 minutos.
Entretanto precalentar el horno a 200ºC. Pincelar el pastel con la mantequilla ablandada por toda la superficie. Hacer dos cortes con un cuchillo en forma de cruz. Hornear el pastel en el nivel inferior del horno durante hora y media.
Fuente: PequeRecetas
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Polvorones: qué son y cómo hacerlos
En España, y más en estas fechas huelga decir qué es un polvorón, ya que es uno de los dulces más típicos de Navidad. Sin embargo, fuera de nuestras fronteras podría pasar inadvertido. Así que vamos a hacer un breve repaso de este dulce navideños y a continuación os dejamos una receta de polvorones caseros para que los podáis hacer en vuestras casas.
¡Qué los disfrutéis!
Receta polvorones caseros
Ingredientes (para 12-15 unidades):
- 350 grs. de harina de repostería
- 40 grs. de almendra cruda molida
- 80 grs. de azúcar glas —admite hasta 100 grs. si os gustan más dulces—
- Más azúcar glas para decorar
- 110 grs. de manteca de cerdo ibérica
- Un chorrito de anís
- ¼ cucharada de canela
Elaboración:
Preparación previa:
Poner la tarde de antes la harina y las almendras molidas en una bandeja apta para horno. La harina estará bien tamizada y bien mezclada con la almendra. Si se hace en la Thermomix, poner en el vaso la harina y las almendras y programar 30 seg., vel. progresiva hasta llegar al 10.
Precalentar el horno a 130˚C, calor arriba y abajo.
Introducir la bandeja 30 minutos, moviendo de vez en cuando con la espátula. Va cogiendo un tono ligeramente tostado. Es importante que no se nos pase el tiempo porque si no amargaría la mezcla. Dejar reposar hasta el día siguiente.
De esta masa utilizaremos a continuación únicamente 320 grs. En el proceso de tostado se pierde algo de peso, pero la cantidad final que se obtiene a partir de las cantidades iniciales de almendra y harina depende de la calidad de ésta y del horno.
Preparación tradicional
Formar un volcán con la harina y meter dentro los ingredientes, e ir mezclándolos hasta conseguir una masa uniforme, arenosa, pero con la que se pueda hacer una bola un poco aplanada, que se mete en el frigorífico entre 30 minutos y una hora envuelta en plástico transparente.
Sacar del frigorífico, quitarle el plástico, y con la palma de la mano ir aplastando un poco la masa —por los bordes se abre, pero luego se va arreglando—. Dejarla gordita y pasar suavemente el rodillo para igualar la superficie. Usar un vaso de vino a manera de cortapastas, e ir haciendo los polvorones. Cuando va sobrando masa, juntar de nuevo, como si estuvierais haciendo un puzzle, sin hacer otra vez una bola, solamente juntando las porciones de masa una detrás de otra, y uniéndola con cuidado con los dedos, y pasando el rodillo por la superficie para igualar. Con esto conseguimos aprovechar hasta casi las últimas miguillas.
Dejar reposar el tiempo que podáis.Con una hora suele ser suficiente.
Precalentar el horno a 200˚C, solo grill, e introducir 15 minutos, a una altura media-alta —un poco más debajo de la que usamos cuando vamos a gratinar la pasta—. A partir del minuto 10 mirar por si vuestro grill va a toda caña, y se os queman.
Retirarlos del horno, y cuando estén fríos, espolvorearlos con abundante azúcar glas y retirarlos cuidadosamente con una espátula a la fuente de presentación.
Preparación en Thermomix
Poner en el vaso la manteca de cerdo del tiempo, la canela, el anís, los 80 grs. del azúcar glas y la mezcla que hemos preparado con la harina y la almendra tostada, una vez fría. Programar 20 seg., vel. 6. Tal y como queda vais a pensar: “¡uy esto no es una masa, queda todo suelto!”. Pero si la vais cogiendo con vuestras manos y formando una bola un poco aplanada, veis que va tomando cuerpo, y la bola se hace sin más. Se envuelve en plástico transparente, y se mete al frigorífico entre 30 minutos a una hora.
Sacar del frigorífico, quitarle el plástico, y con la palma de la mano ir aplastando un poco la masa —por los bordes se abre, pero luego se va arreglando—. Dejarla gordita y pasar suavemente el rodillo para igualar la superficie. Usar el tapón de la Thermomix a manera de cortapastas, e ir haciendo los polvorones. Cuando va sobrando masa, juntar de nuevo, como si estuvierais haciendo un puzzle, sin hacer otra vez una bola, solamente juntando las porciones de masa una detrás de otra, y uniéndola con cuidado con los dedos, y pasando el rodillo por la superficie para igualar. Con esto conseguimos aprovechar hasta casi las últimas miguillas.
Dejar reposar el tiempo que podáis. Con una hora suele ser suficiente.
Precalentar el horno a 200˚C, solo grill, e introducir 15 minutos, a una altura media-alta —un poco más debajo de la que usamos cuando vamos a gratinar la pasta—. A partir del minuto 10 mirar por si vuestro grill va a toda caña, y se os queman.
Retirarlos del horno, y cuando estén fríos, espolvorearlos con abundante azúcar glas y retirarlos cuidadosamente con una espátula a la fuente de presentación.
Es normal que se agrieten un poco; eso tiene su encanto.
Notas:
Ni todas las harinas ni todas las mantecas son iguales, por eso cada uno tenemos que coger la medida que nos va bien en casa, que puede variar unos pocos gramos sobre la receta original.
Un truco para saber si la masa está perfecta, es que al cogerla para hacer una bola y meterla en el frigorífico tiene que estar suelta, pero al formarla tiene que quedar compacta. En ese momento, al aplanar un poco la bola con la mano y por el centro no se tiene que agrietar por los bordes. Si os ocurre esto, derretid un poco de manteca y añadid un poco —es preferible ir de poco en poco—.
Los polvorones serán especiales cuando consigamos no pasarnos de manteca y conseguir su punto justo. Tenemos que lograr que no se rompan al cogerlos pero que se deshagan nada más hincarle el diente.
Cuando lo consigáis será una de vuestras recetas estrella para disfrutar
Fuente: PequeRecetas
martes, 27 de noviembre de 2012
Tradiciones navideñas del mundo: matecados y polvorones
Uno de los dulces más típicos de las navidades españolas son precisamente los mantecados y polvorones. Actualmente inundan los supermercados y no hay tienda de alimentación que se precie que no disponga de éstos a menos de un mes de Navidad.
¿Sin embargo, sabemos las raíces de este dulce tan popular?
El mantecado es un bollo típico de la repostería española, caracterizado por ser amasado con manteca de cerdo y consumido en cualquier época del año, especialmente en Navidad. Mantecado también es un postre congelado hecho en base a leche que también puede incluir saborizantes, edulcorantes o azúcar.
Origen de los mantecados y polvorones
El origen del mantecado data del siglo XVI propiciado por el excedente de cereales y manteca de cerdo que se daba en esta parte de Andalucía. Unos dicen que en Estepa y otros en Antequera...
En aquellos tiempos Estepa tenía una notable cabaña de ganado porcino que pastaba libremente en grandes extensiones de encinar. Los árboles desaparecerían en el siglo XVIII, eliminados por las tropas francesas para evitar que allí se escondieran los guerrilleros y posteriormente los bandoleros. Quedando el paisaje como ahora lo conocemos, llanura de cereal.
Por esas fechas, ya se elaboraban "tortas de manteca" en las casas del pueblo y en el Convento de Santa Clara, según demuestran sus archivos históricos que nos hablan de los recipientes utilizados en su elaboración.
Sin embargo, en 1870 ocurrirá un hecho que va a cambiar la historia. El inicio de la comercialización del mantecado se produjo en 1870 cuando Filomena Micaela Ruiz Téllez, conocida por el apodo "La Colchona", se los diera a su marido, que era transportista de Estepa a Córdoba, para que los vendiera en los mercados por los que pasaba.
El éxito de Micaela se basó en una mejora sencilla a la par que ingeniosa: secarlos. Gracias a esto, el mantecado resiste mejor el transporte y almacenaje, y también aumenta el periodo en el que el mantecado conserva sus cualidades como si acabase de salir del fuego.
La fórmula tuvo tal éxito que los hornos comenzaron a darle ese punto por el cuál el mantecado siempre está tierno por dentro y prieto por fuera. En 1934 había alrededor de 15 casas en Estepa que se habían convertido en pequeñas fábricas y poco a poco se fueron abriendo mercados cada vez más lejanos.
Fuente: Wikipedia
El sitio de los Mantecados y Polvorones
miércoles, 10 de octubre de 2012
Receta del día: Turrón de Jijona
Siguiendo la línea de las tradiciones navideñas de ayer, hoy explicaremos como elaborar un delicioso turrón de Jijona de Directo al Paladar. ¡Espero que os guste! :)
Ingredientes (para 1 tableta de unos 500 gramos o dos tabletas de 250):
- 100 gr de azúcar
- 200 gr de miel (romero, milfrores, etc.) de buena calidad
- 1 clara de huevo (unos 20 gr de clara)
- 300 gr de almendras molidas
- una cucharadita de ralladura de limón
- una pizca de canela.
Elaboración:
Por la dificultad de moler las almendras en casa, ya que moler es distinto de triturar, os aconsejo comprar la almendra molida ya. Si lo hacéis en casa con una trituradora tenéis que utilizar almendra repelada tostada y es mejor que lo hagáis en pequeñas dosis y muy poco tiempo de triturado para evitar que la almendra se aceite.
En una sartén adecuada echamos la miel y el azúcar. Lo calentamos a fuego medio y removemos con una cuchara hasta que el azúcar y la miel formen una mezcla homogénea y espesa.
Fuera del fuego añadimos la clara de huevo batida y removemos. Notaremos que al principio hay grumos (efecto del cuajado de la clara por el calor de la mezcla) y al final estos grumos habrán desaparecido casi por completo y la mezcla se ha vuelto clarita. Tardaremos casi 10 minutos en conseguir esto.
Volvemos al fuego y removemos hasta conseguir que espese y empiece a cambiar el color. Entonces añadimos la ralladura de limón y la canela. Removemos y añadimos la almendra molida.
Mezclamos bien todo hasta que todos los ingredientes estén unidos. Entonces en un molde forrado con papel de horno echamos la masa y apretamos bien.
Una forma casera es utilizar dos moldes del mismo tamaño. Uno con el papel para el turrón y otro para colocar encima relleno de un peso para prensar.
Esperaremos unas 5 horas hasta desmoldar el turrón y servir.
martes, 9 de octubre de 2012
Tradiciones navideñas del mundo: El turrón
El origen: El turrón es un producto elaborado a base de almendras y azúcares cuyo origen se remonta a siglos y siglos atrás. Se presume que ya en la época griega se preparaba una pasta compuesta por frutos secos (almendra principalmente) y mieles, la cual servía a los deportistas griegos como producto energético para participar en las Olimpiadas.
Más recientemente, se han constatado datos históricos que aseguran que el turrón ya existía en la villa de Sexona (actual Jijona) en el siglo XVI. Los árabes fueron los que introdujeron este dulce, y así lo reconoce el Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas del Turrón de Jijona y Alicante. A pesar de todo, existen diferentes versiones acerca del origen del turrón. Unas fuentes afirman que el turrón surgió tras un concurso propuesto por los árabes en el que se trataba de buscar un alimento nutritivo que se conservara en buenas condiciones durante una larga estancia y que fuera transportado fácilmente por sus ejércitos sin peligro de intoxicación. Otras fuentes, no obstante, afirman que el turrón surgió gracias a la elaboración por parte de un artesano de Barcelona, apellidado Turró, el cual realizó un alimento con materias primas abundantes de la región que sería un recurso indispensable en épocas de escasez y hambrunas. Los defensores de esta versión derivan en que el nombre de turrón nace del apellido de dicho artesano. Ésta versión, a pesar de su aparente sencillez, es la menos respaldada. El carismático jijonenco, Fernando Galiana, quien dedicó muchos años de su vida a estos estudios, establece que la palabra turrón procede de torrat, que era una mezcla de miel y frutos secos que se cocía directamente en el fuego para dar una masa consistente y fácil de manejar. Existen más versiones, pero estas son las más expandidas. Los turrones de chocolate y frutas son originarios de los años treinta y cuarenta. Otras especialidades, como la yema, son casi coetáneas a las originales. El coco llegó hacia el siglo XVIII.
La leyenda: En Jijona, existe incluso una leyenda que nos narra, a modo de cuento, cómo se originó el turrón:
“Por aquellos tiempos, el Rey contrajo matrimonio con una princesa escandinava, por lo cual ésta tuvo que venir a estas tierras dejando atrás su frío país de origen. La princesa se sintió muy triste al no poder disfrutar de los bellos paisajes de su país llenos de nieves perpétuas. El rey, desesperado por ver a la nueva reina decaída, para evitar su tristeza, tuvo la idea de plantar por todos sus territorios, alrededor del castillo, miles de almendros. De este modo, cuando los almendros florecieron, sembraron el paisaje de tonalidades blancas, de tal modo que todo parecía nevado, y la princesa volvió a recuperar su felicidad. Los habitantes de Jijona, a partir de ese momento, aprendieron a recoger los frutos de los almendros y a tratarlos, elaborando así las primeras muestras de turrón y derivados. ”
Y así acaba la leyenda... Hay otras ciudades como Toledo y Agramunt en las que también se tienen referencias históricas de la elaboración de turrón y mazapán, a pesar de que Jijona se erige como la ciudad del turrón y documenta históricamente su origen. De todos es sabido que el consumo de turrón prácticamente se reduce a las fechas navideñas. Respecto a este tema, cabe destacar un libro de Francisco Martínez Montiño titulado “CONDUCHOS DE NAVIDAD”, que data de 1584. Su autor era el jefe de cocinas de Felipe II y en él se reflejaba ya la costumbre de comer turrón en las fechas navideñas ya en el siglo XVI.
La mayoría de fábricas de turrón centran su mayor producción en los meses previos a Navidad (generalmente, desde Septiembre a Diciembre) para poder abastecer a España y resto del mundo (Japón, EEUU, Cuba, Venezuela, Argentina, Costa Rica, Francia, Alemania, etc.) del ansiado y esperado dulce de Navidad. El resto del año muchas de ellas cierran sus puertas a la vez que esperan el inicio de la nueva campaña.
Venta de turrón en los portales de las casas: A lo largo de mucho tiempo, sobre todo a finales del siglo XIX y principios del XX, otras muchas familias jijonencas se fueron a vender turrón en toda España (Madrid, Barcelona, Mahón, Málaga, Valencia, Oviedo, Bilbao, Figueres, Badalona, Tarragona...) con las dificultades que ello suponía para la época. Llegaban con los carritos cargados y trataban de vender todas sus mercancías para volver a Jijona con el sustento ganado. Conforme el negocio iba prosperando, era bastante típico montar las tiendas en los portales de las casas céntricas de la ciudad. Hoy en día, todavía existen negocios centenarios que han mantenido la tradición de vender turrones y mazapanes en estos portalitos antiguos y casi derruidos, e incluso obtienen mayores ventas en ellos que en nuevas tiendas montadas a posteriori. Siguiendo con la tradición jijonenca, la mayoría de estos negocios que inicialmente eran de turrón, han derivado también en venta de helados, aunque al contrario también ha ocurrido. A modo de anécdota podemos contar la historia del "tio Ostrolica", turronero en Barcelona, quien apurado por el mal tiempo que llevó a que la gente no saliera a la calle a comprar, decidió correr una aventura para poder vender todo el turrón que le quedaba. Se dirigió hacia el puerto y se embarcó con destino desconocido. Al cabo de unos meses regresó a su Jijona natal, donde le aguardaba su família. Cuando le preguntaron que dónde había estado, sólo supo responder lo que había oido puesto que en este lugar no entendía lo que sus gentes decían: dijo que había estado en Ostrólica o algo así. Definitivamente, había estado en Australia, ni más ni menos.
Fuentes: Turrones y dulces
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