Directamente de Lima , un ligero y delicioso dulce que hará las delicias de las tardes de verano: Suspiro limeño de Belelu. ¡Exquisito! :9
Ingredientes:
- 1 tarro de leche condensada
- 1 tarro de leche ideal
- 5 yemas de huevo
- 1 cucharada de vainilla
- 3 claras de huevo
- 1 taza de azúcar
- 1/3 taza de vino añejo u oporto (optativo)
- Canela en polvo (para decorar)
Elaboración:
Vacía ambas leches en una cacerola y lleva a fuego lento hasta formar un manjar espeso. Revuelve con una cuchara de palo durante 1/2 hora, agrega la esencia de vainilla, retira del fuego y añade las yemas batidas. Vacía a una fuente o a copas individuales y deja enfriar. Luego haz el merengue con las claras y el azúcar y finalmente, si quieres, le agregas el oporto o vino añejo. Para decorar espolvorea con canela en polvo.
miércoles, 31 de julio de 2013
martes, 30 de julio de 2013
Receta del día: Tarta de panna cotta y sandía
Aprovechando que la refrescante sandía está de temporada, ¿qué os parece si la introducimos entre nuestras recetas pasteleras? Así salen deliciosas recetas como esta de tarta panna cotta y sandía de Más Q recetas de postres. Un refrescante y sorprendente bocado ideal para verano :)
Ingredientes:
Para la masa base:
- 250 gramos de harina
- 100 gramos de azúcar glas
- 80 gramos de mantequilla blanda
- un huevo mediano
- un poco de sal.
Para la panna cotta:
- 600 ml de nata
- 200 ml de leche
- 150 gramos de azúcar
- el interior de una vaina de vainilla
- una pizca de sal
- 8 hojas de gelatina
Para la decoración:
- gelatina de sandía (que será opcional)
- bolas de sandía que sacaremos con un pequeños sacabolas o cuchara parisina.
Elaboración:
Debemos comenzar preparando la base y para ello debemos mezclar todos los ingredientes hasta formar una bola con la masa. Con ella debemos tras estirarla bien, colocarla en un molde que habremos untado con mantequilla previamente y la guardaremos en la nevera hasta endurecerse.
Para la panna cotta debemos hidratar las hojas de gelatina cubriéndolas durante 10 minutos en agua fría. Mientras con el resto de ingredientes lo vamos a llevar a ebullición todos juntos e incorporaremos la gelatina hasta que se disuelva totalmente. Después la colaremos para que quede aún más fina y la dejamos enfriar.
Ponemos a calentar el horno a 180 grados y horneamos la base procurando que no suba durante la cocción con la ayuda de papel para el horno y sobre él un peso del mismo tamaño (sirve perfectamente cualquier fuente o plato que tengamos en casa). Tras 20 o 25 minutos esta dorada y tras dejarla enfriar, volcaremos sobre ella la panna cotta y la metemos en la nevera durante 2 o 3 horas para que se cuaje bien.
Para su decoración solo basta con añadirle la gelatina y las bolas de sandía natural. La gelatina es opcional pero os la recomiendo ya que ayudará a que las bolas se unan bien entre ellas, evitando que se muevan a la hora de partir la tarta.
Ingredientes:
Para la masa base:
- 250 gramos de harina
- 100 gramos de azúcar glas
- 80 gramos de mantequilla blanda
- un huevo mediano
- un poco de sal.
Para la panna cotta:
- 600 ml de nata
- 200 ml de leche
- 150 gramos de azúcar
- el interior de una vaina de vainilla
- una pizca de sal
- 8 hojas de gelatina
Para la decoración:
- gelatina de sandía (que será opcional)
- bolas de sandía que sacaremos con un pequeños sacabolas o cuchara parisina.
Elaboración:
Debemos comenzar preparando la base y para ello debemos mezclar todos los ingredientes hasta formar una bola con la masa. Con ella debemos tras estirarla bien, colocarla en un molde que habremos untado con mantequilla previamente y la guardaremos en la nevera hasta endurecerse.
Para la panna cotta debemos hidratar las hojas de gelatina cubriéndolas durante 10 minutos en agua fría. Mientras con el resto de ingredientes lo vamos a llevar a ebullición todos juntos e incorporaremos la gelatina hasta que se disuelva totalmente. Después la colaremos para que quede aún más fina y la dejamos enfriar.
Ponemos a calentar el horno a 180 grados y horneamos la base procurando que no suba durante la cocción con la ayuda de papel para el horno y sobre él un peso del mismo tamaño (sirve perfectamente cualquier fuente o plato que tengamos en casa). Tras 20 o 25 minutos esta dorada y tras dejarla enfriar, volcaremos sobre ella la panna cotta y la metemos en la nevera durante 2 o 3 horas para que se cuaje bien.
Para su decoración solo basta con añadirle la gelatina y las bolas de sandía natural. La gelatina es opcional pero os la recomiendo ya que ayudará a que las bolas se unan bien entre ellas, evitando que se muevan a la hora de partir la tarta.
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panna cotta,
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lunes, 29 de julio de 2013
Receta del día; Helado de cerezas casero
Ya con un pie en julio y otro en agosto, solo se me ocurre algo fresco para mitigar los calores estivales. Aprovechando que es época de cerezas, vamos a proponeros para hoy esta sencilla receta de helado de cerezas casero de Sabores y Texturas, con la cual se presentó al concurso de google+ de dulces en Junio. Así que si os gusta no olvidéis apoyarle :)
Ingredientes:
- 50 gr. de azúcar.
- 420 gr. de cerezas deshuesadas y congeladas
-´1 yogur natural.
Elaboración:
Deshuesamos las cerezas, las reservamos y las metemos en el congelador durante unas 12 horas. Ponemos en el vaso el azúcar y lo pulverizamos mediante 15 seg, velocidad progresiva 5 - 10 con la thermomix.
Añadimos las cerezas congeladas y programamos 30 seg, velocidad 8. Repetiremos la operación hasta que estén trituradas. Añadimos el yogur y programamos 40 seg, velocidad 5. Introduciremos la espátula por el bocal y la moveremos en círculos en su interior para conseguir una trituración uniforme.
Servimos inmediatamente, o reservamos en el congelador sacándolo previamente a ser utilizado.
Ingredientes:
- 50 gr. de azúcar.
- 420 gr. de cerezas deshuesadas y congeladas
-´1 yogur natural.
Elaboración:
Deshuesamos las cerezas, las reservamos y las metemos en el congelador durante unas 12 horas. Ponemos en el vaso el azúcar y lo pulverizamos mediante 15 seg, velocidad progresiva 5 - 10 con la thermomix.
Añadimos las cerezas congeladas y programamos 30 seg, velocidad 8. Repetiremos la operación hasta que estén trituradas. Añadimos el yogur y programamos 40 seg, velocidad 5. Introduciremos la espátula por el bocal y la moveremos en círculos en su interior para conseguir una trituración uniforme.
Servimos inmediatamente, o reservamos en el congelador sacándolo previamente a ser utilizado.
viernes, 26 de julio de 2013
Receta del día: Tarta helada de chocolate, toffee y nata
¡Ya estamos a viernes! Y esto hay que celebrarlo con algo bien goloso..., ¿qué os parece esta tarta de chocolate, toffee y nata de Gastronomía y Cía? A mi, solo de verla, ya se me hace la boca agua... :9
Ingredientes:
Para la base:
- 200 gramos de galletas Oreo sin el relleno (este resérvalo para la decoración) más ocho galletas para la cobertura
- 75 gramos de mantequilla
- 500 ml de nata para montar (35% M.G)
- 100 gramos de azúcar
- unas gotas de extracto de vainilla.
Para el toffee:
- 150 gramos de azúcar moreno
- 70 gramos de agua
- 1 c/c de lecitina de soja
- 50 gramos de mantequilla
- 100 gramos de nata para montar
Para el ganache:
- 250 ml de nata para montar
- 250 gramos de chocolate al 70%.
Elaboración:
Prepara un molde desmontable, el nuestro era de 26 cm., cubriendo la base con papel vegetal, después facilitará el paso a una bandeja de presentación.
Abre las galletas y retira el relleno reservándolo para la presentación, tritura los primeros 200 gramos de galletas hasta hacerlas polvo, añade a continuación la mantequilla a temperatura ambiente y mezcla bien. Cubre la base del molde con esta mezcla presionando bien y procurando dejar una superficie lisa y nivelada. Introduce el molde en el congelador.
Monta entonces la nata con el azúcar y la esencia de vainilla, recuerda que la nata debe estar bien fría para que monte bien, incluso a veces es recomendable que el recipiente en el que la vas a montar esté también frío de la nevera. Vierte la nata sobre la base de galleta dejando de nuevo una superficie lisa y vuelve a introducir el molde en el congelador.
Prepara el toffee, pon en un cazo la mantequilla a fuego lento y déjala fundir, retira la espuma que quede en la superficie. Mientras tanto pon en otro cazo el azúcar y el agua, cuece a fuego medio sin remover hasta obtener un almíbar.
Vierte entonces la mantequilla fundida sobre el almíbar, añade la lecitina de soja y finalmente añade la nata. Cuece a fuego lento durante media hora aproximadamente, moviendo de vez en cuando hasta que la textura sea de caramelo, no demasiado espeso, pues al enfriar cogerá más cuerpo. Cuando el toffee esté frío, viértelo sobre la nata de la tarta, alísalo y vuelve a introducir en el congelador.
Prepara el ganache, pon la nata en un cazo a calentar, y antes de que entre en hervor retírala, ve incorporando el chocolate poco a poco y moviendo con una espátula para que se funda y mezcle bien, deberás obtener una crema de chocolate densa y homogénea. Déjala enfriar a temperatura ambiente, y cuando esté fría, viértela sobre la capa de toffee de la tarta. Introduce el molde de nuevo en el congelador, un par de horas o hasta el día siguiente.
Antes de servir la Tarta helada de chocolate, toffee y nata, hay que decorarla. Puedes desmoldarla recién sacada del congelador y pasarla a la bandeja en la que vayas a presentarla. Tritura las ocho galletas sin su relleno y cubre la superficie de la tarta con el polvo obtenido. Introduce el relleno de las galletas en una manga pastelera y decora la tarta como más te guste. Estando la tarta unos 15 minutos fuera del congelador y ya decorada, estará lista para servir y deleitar a tus comensales. Esperamos que os guste.
Nota:
La receta de Tarta helada de chocolate, toffee y nata conviene empezar a prepararla el día anterior, así se van elaborando las distintas capas, dándoles su tiempo para enfriar y congelar.
Ingredientes:
Para la base:
- 200 gramos de galletas Oreo sin el relleno (este resérvalo para la decoración) más ocho galletas para la cobertura
- 75 gramos de mantequilla
- 500 ml de nata para montar (35% M.G)
- 100 gramos de azúcar
- unas gotas de extracto de vainilla.
Para el toffee:
- 150 gramos de azúcar moreno
- 70 gramos de agua
- 1 c/c de lecitina de soja
- 50 gramos de mantequilla
- 100 gramos de nata para montar
Para el ganache:
- 250 ml de nata para montar
- 250 gramos de chocolate al 70%.
Elaboración:
Prepara un molde desmontable, el nuestro era de 26 cm., cubriendo la base con papel vegetal, después facilitará el paso a una bandeja de presentación.
Abre las galletas y retira el relleno reservándolo para la presentación, tritura los primeros 200 gramos de galletas hasta hacerlas polvo, añade a continuación la mantequilla a temperatura ambiente y mezcla bien. Cubre la base del molde con esta mezcla presionando bien y procurando dejar una superficie lisa y nivelada. Introduce el molde en el congelador.
Monta entonces la nata con el azúcar y la esencia de vainilla, recuerda que la nata debe estar bien fría para que monte bien, incluso a veces es recomendable que el recipiente en el que la vas a montar esté también frío de la nevera. Vierte la nata sobre la base de galleta dejando de nuevo una superficie lisa y vuelve a introducir el molde en el congelador.
Prepara el toffee, pon en un cazo la mantequilla a fuego lento y déjala fundir, retira la espuma que quede en la superficie. Mientras tanto pon en otro cazo el azúcar y el agua, cuece a fuego medio sin remover hasta obtener un almíbar.
Vierte entonces la mantequilla fundida sobre el almíbar, añade la lecitina de soja y finalmente añade la nata. Cuece a fuego lento durante media hora aproximadamente, moviendo de vez en cuando hasta que la textura sea de caramelo, no demasiado espeso, pues al enfriar cogerá más cuerpo. Cuando el toffee esté frío, viértelo sobre la nata de la tarta, alísalo y vuelve a introducir en el congelador.
Prepara el ganache, pon la nata en un cazo a calentar, y antes de que entre en hervor retírala, ve incorporando el chocolate poco a poco y moviendo con una espátula para que se funda y mezcle bien, deberás obtener una crema de chocolate densa y homogénea. Déjala enfriar a temperatura ambiente, y cuando esté fría, viértela sobre la capa de toffee de la tarta. Introduce el molde de nuevo en el congelador, un par de horas o hasta el día siguiente.
Antes de servir la Tarta helada de chocolate, toffee y nata, hay que decorarla. Puedes desmoldarla recién sacada del congelador y pasarla a la bandeja en la que vayas a presentarla. Tritura las ocho galletas sin su relleno y cubre la superficie de la tarta con el polvo obtenido. Introduce el relleno de las galletas en una manga pastelera y decora la tarta como más te guste. Estando la tarta unos 15 minutos fuera del congelador y ya decorada, estará lista para servir y deleitar a tus comensales. Esperamos que os guste.
Nota:
La receta de Tarta helada de chocolate, toffee y nata conviene empezar a prepararla el día anterior, así se van elaborando las distintas capas, dándoles su tiempo para enfriar y congelar.
jueves, 25 de julio de 2013
Receta del día: Macarons veraniegos y tropicales
Con el verano llegan los calores y las frutas tropicales se vuelven protagonistas de nuestras neveras, fruteros y de una amplia gama de recetas. Los macarons no son una excepción y también se visten de verano en esta deliciosa receta: macarons veraniegos y tropicales de No solo dulces. ¡Frutal y sorprendente! :9
Ingredientes:
Para 14-16 tapas de macarons:
- 30gr clara de huevo envejecida (1 clara de un huevo M)
- 10gr azúcar granulado
- 60gr azúcar glass
- 40gr harina de almendra o almendra molida
- Colorante en pasta (amarillo o naranja)
Para el relleno:
- 250gr de mantequilla sin sal
- 250gr de icing sugar (o azúcar glass)
- El saborizante elegido (ver notas)
- Fruta natural en trozos
Elaboración:
Para las tapas del macarón:
Separamos la clara de un huevo M y la dejamos en el frigorífico tapada durante 3 días. Así perderá parte del agua y el merengue se montará mejor. Cuando vayamos a preparar los macarons, la sacamos un rato antes para que tome temperatura ambiente. Montamos a punto de nieve, añadiendo el azúcar granulado a mitad del montado. Cuando al girar el bol no caiga, ya está listo. Podemos incorporar el colorante en pasta en este momento y terminar de batir. Reservamos.
Pesamos la harina de almendra y el azúcar glass y ponemos en una picadora durante unos 30 segundos o 1 minutos para que queden bien mezclados y picados, eliminando así posibles trozos más grandes. Tenemos que tamizar esta mezcla por dos veces más. Así vamos a evitar que la superficie del macaron quede granulada y quedará entonces bien lisa y uniforme.
Añadimos la clara de huevo montada y vamos mezclando con una espátula y movimientos envolventes hasta integrarlo. Este punto es muy delicado y no podemos dejarlo ni poco mezclado, ni mucho. El punto será cuando al levantar la espátula, la mezcla caiga y se integre lentamente con el resto de masa. Si se mezcla más de la cuenta, será muy líquido y no servirá. A esta mezcla se le llama “macaronage“.
Ahora, rellenamos una manga pastelera con boquilla redonda y preparamos la bandeja del horno con papel para horno.Vamos depositando la masa con la manga pastelera haciendo círculos de unos 2,5cm hasta acabar con la masa. Podemos usar una plantilla debajo.
Al terminar damos unos golpes secos en la bandeja para asentar la masa y eliminar las burbujas de aire. Luego tenemos que dejar reposar durante 30 minutos hasta 2 horas, depende de la humedad y temperatura del ambiente. Yo los dejé 45 minutos. Estamos en verano y en Sevilla, así que puedes hacerte una idea. El punto será cuando al tocarlos con el dedo, esté más duro y firme, pero aún un poco blando. Así vamos a conseguir que quede una capa crujiente al hornear.
Pasado el tiempo de reposo, vamos a precalentar el horno a 140ºC. Metemos en posición media-baja y hornearemos durante unos 12-15 minutos. Sabremos cuando están hechos porque al abrir el horno y levantar uno con una espátula, se despega fácilmente.
Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla, sin quitar la bandeja. Cuando enfríen, los guardamos en un recipiente cerrado y guardamos en la nevera o congelamos durante un par de días, aunque podríamos dejarlos congelados por mucho más tiempo.
Al pasar esos días, sacamos y rellenamos con nuestro relleno elegido y volvemos a refrigerar durante 1 ó 2 días más.
Después de todos estos pasos, ya podemos sacar del frigorífico y disfrutar de nuestros estupendos macarons ¡que aproveche!
Para el relleno:
Poner el azúcar glass en el bol de la batidora junto con la mantequilla a temperatura ambiente. Batir durante al menos 5 minutos a máxima velocidad, hasta que la crema blanquee y quede muy cremosa.
Dividimos en diferentes recipientes la cantidad de crema necesaria para cada diferente relleno. Añadir la esencia y batir durante 2 minutos más. Ya la podemos poner en una manga pastelera con boquilla redonda y rellenar los macarons, junto con la fruta troceada.
Nota:
Para los macarons de piña colada espolvorear un poco de coco rallado encima, justo antes de que empiecen el tiempo de reposo.
Para los macarons de piña colada: añadir pasta de coco o esencia de coco, junto con un par de cucharadas de ron blanco (al gusto). Colocar un trozo de piña en el centro del macaron. Luego rebozamos el lateral en coco rallado.
Para los macarons de mango y maracuyá: añadir pasta de fruta de la pasión, y pequeños trozos de mango.
Ingredientes:
Para 14-16 tapas de macarons:
- 30gr clara de huevo envejecida (1 clara de un huevo M)
- 10gr azúcar granulado
- 60gr azúcar glass
- 40gr harina de almendra o almendra molida
- Colorante en pasta (amarillo o naranja)
Para el relleno:
- 250gr de mantequilla sin sal
- 250gr de icing sugar (o azúcar glass)
- El saborizante elegido (ver notas)
- Fruta natural en trozos
Elaboración:
Para las tapas del macarón:
Separamos la clara de un huevo M y la dejamos en el frigorífico tapada durante 3 días. Así perderá parte del agua y el merengue se montará mejor. Cuando vayamos a preparar los macarons, la sacamos un rato antes para que tome temperatura ambiente. Montamos a punto de nieve, añadiendo el azúcar granulado a mitad del montado. Cuando al girar el bol no caiga, ya está listo. Podemos incorporar el colorante en pasta en este momento y terminar de batir. Reservamos.
Pesamos la harina de almendra y el azúcar glass y ponemos en una picadora durante unos 30 segundos o 1 minutos para que queden bien mezclados y picados, eliminando así posibles trozos más grandes. Tenemos que tamizar esta mezcla por dos veces más. Así vamos a evitar que la superficie del macaron quede granulada y quedará entonces bien lisa y uniforme.
Añadimos la clara de huevo montada y vamos mezclando con una espátula y movimientos envolventes hasta integrarlo. Este punto es muy delicado y no podemos dejarlo ni poco mezclado, ni mucho. El punto será cuando al levantar la espátula, la mezcla caiga y se integre lentamente con el resto de masa. Si se mezcla más de la cuenta, será muy líquido y no servirá. A esta mezcla se le llama “macaronage“.
Ahora, rellenamos una manga pastelera con boquilla redonda y preparamos la bandeja del horno con papel para horno.Vamos depositando la masa con la manga pastelera haciendo círculos de unos 2,5cm hasta acabar con la masa. Podemos usar una plantilla debajo.
Al terminar damos unos golpes secos en la bandeja para asentar la masa y eliminar las burbujas de aire. Luego tenemos que dejar reposar durante 30 minutos hasta 2 horas, depende de la humedad y temperatura del ambiente. Yo los dejé 45 minutos. Estamos en verano y en Sevilla, así que puedes hacerte una idea. El punto será cuando al tocarlos con el dedo, esté más duro y firme, pero aún un poco blando. Así vamos a conseguir que quede una capa crujiente al hornear.
Pasado el tiempo de reposo, vamos a precalentar el horno a 140ºC. Metemos en posición media-baja y hornearemos durante unos 12-15 minutos. Sabremos cuando están hechos porque al abrir el horno y levantar uno con una espátula, se despega fácilmente.
Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla, sin quitar la bandeja. Cuando enfríen, los guardamos en un recipiente cerrado y guardamos en la nevera o congelamos durante un par de días, aunque podríamos dejarlos congelados por mucho más tiempo.
Al pasar esos días, sacamos y rellenamos con nuestro relleno elegido y volvemos a refrigerar durante 1 ó 2 días más.
Después de todos estos pasos, ya podemos sacar del frigorífico y disfrutar de nuestros estupendos macarons ¡que aproveche!
Para el relleno:
Poner el azúcar glass en el bol de la batidora junto con la mantequilla a temperatura ambiente. Batir durante al menos 5 minutos a máxima velocidad, hasta que la crema blanquee y quede muy cremosa.
Dividimos en diferentes recipientes la cantidad de crema necesaria para cada diferente relleno. Añadir la esencia y batir durante 2 minutos más. Ya la podemos poner en una manga pastelera con boquilla redonda y rellenar los macarons, junto con la fruta troceada.
Nota:
Para los macarons de piña colada espolvorear un poco de coco rallado encima, justo antes de que empiecen el tiempo de reposo.
Para los macarons de piña colada: añadir pasta de coco o esencia de coco, junto con un par de cucharadas de ron blanco (al gusto). Colocar un trozo de piña en el centro del macaron. Luego rebozamos el lateral en coco rallado.
Para los macarons de mango y maracuyá: añadir pasta de fruta de la pasión, y pequeños trozos de mango.
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